01Ofertas que no se pueden comparar
Una oferta llega FOB en dólares sobre peso bruto, la siguiente DDP en euros neta de glaseado y una tercera lleva la comisión de agencia incorporada al precio unitario. Sobre el papel, la más barata suele ser la más cara. Convertimos todas las ofertas a una misma base —misma definición de peso, mismo Incoterm, misma divisa, con el flete, el seguro y nuestra comisión desglosados— antes de que usted las vea.
02Certificados que se alegan pero no se poseen
Un logotipo MSC en un PDF no es un certificado de cadena de custodia, y un número de autorización caducado en marzo es peor que ninguno, porque supera su control de entrada. Verificamos cada certificado en el registro emisor y anotamos la fecha de caducidad, y le avisamos cuando un proveedor está entre auditorías en lugar de dejar que el documento hable por sí solo.
03Conflictos de clasificación sin un estándar acordado
La mayoría de las reclamaciones no son fraude. Son dos partes que nunca pusieron por escrito qué significa «superior», qué cobertura de melanina es aceptable o si una banda de 100 gramos es un objetivo o una garantía. Acordamos por escrito el estándar de clasificación y los criterios de rechazo antes del primer embarque: es poco lucido y elimina la mayor parte de los conflictos antes de que existan.
04Una cadena de frío que nadie vigila
Las desviaciones de temperatura ocurren en pista y en el transbordo, no en la planta. Sin un registro continuo no se puede demostrar dónde pasó, y sin prueba la reclamación no llega a ninguna parte. Nosotros reservamos el flete, exigimos el registro y lo leemos a la llegada, también en los envíos que parecen correctos.